¿Qué pasó con Potter?
¿Qué pasó con Potter?

  Por Jonathan “El Doctor del Cine” 

     En el 2002 un evento marcó la cinematografía a nivel mundial, el público estaba a la expectativa de una nueva forma de hacer cine, en completo, diferente a lo que conocíamos, se estrenaron dos de las películas más espectaculares del momento, “El señor de los anillos” y “Harry Potter” y sin tardar, los éxitos en taquilla de ambas fueron en verdad increíbles.

La dinastía Potter comenzó con la idéa de una escritora la cual tuvo que hacer circo, maroma y teatro para poder llegar a la fama, J. K. Rowling, salió a la luz pública con la adaptación cinematográfica de su obra maestra “Harry Potter y la piedra filosofal” la que la pondría a la fecha como una las escritoras más ricas de todo el mundo, no solo por eso, si no por la gran cantidad de libros vendidos después de que la cinta se exhibió.

No era extraño caminar por las calles y ver a los niños con libros de Harry Potter bajo el brazo, o con los lentes, varitas, capas, e incluso el uniforme con el cual se viste Daniel Radcliffe, actor que tiene el cargo de dar vida al personaje, y que ahora también se ha convertido en uno de los galanes más admirados y deseados del cine a nivel mundial.

En realidad ese no es el problema principal del pequeño mago, ya que de uno u otro modo, a cinco años de salir a la luz, sigue haciendo historia como una de las cintas más aceptadas. El problema en verdad radica en el contenido de la cinta y lo que hemos visto a lo largo de ella, de ahí la pregunta ¿Qué pasó con Potter? es muy simple de explicar.

El problema con Harry Potter es, sustancialmente, que arrojó más resultados de los que se esperaban, así es, el comercio que tuvo la cinta después de su exhibición fue impresionante, la franquicia tuvo ganancias millonarias no solo por la venta de los libros, si no por todos los productos que sacaron con la firma comercializadora Potter, películas, juguetes, ropa, calzado lentes, y un sin fin de artículos que de inmediato se agotaban en las tiendas de todo el mundo.

En cuanto a contenidos, y en especial el de la película, si bien es cierto que las adaptaciones de la literatura al cine se han catalogado como malas, en esta ocasión no es la excepción, ya que  a lo largo de este tiempo hemos visto un desarrollo de manera decreciente, una tras otra, las cinco películas que se han estrenado, han tenido una discontinuidad en verdad terrible, no se ve un apego de la literatura y el cine, no existe una conexión entre ellas, a excepción por los actores. Si se realizaran con diferentes actores, juraríamos que son diferentes.

“La piedra Filosofal” y “La cámara de los secretos” bajo la batuta de Chris Columbus mostró una perspectiva, una profundidad, narrativa y textura aceptable, a fin de cuentas se había marcado como una película para niños, manejado de una forma en la cual precisamente el público infantil tuviera un entendimiento y se entretuvieran con una cinta mágica, fantástica, mítica, pero principalmente con la cual se identificaran.

En ambas no podemos quejarnos, se nos presenta un concepto y una historia nueva, se dan a conocer actores y actrices, nos conmueve ver a ese huérfano que la vida le sonríe, que ha adoptado a extraños como su familia, e incluso muchos de los integrantes del público se identificaron con las diferentes características de Potter.
 

Después llega “El prisionero de Azcaban” y en la dirección de Alfonso Cuarón, observamos un cambio que para 
muchos llena de orgullo, pero para otros un perdida valiosa de continuidad
para la cinta, y claro, con ella, los ojos de los críticos, sin parpadear,
observaron que era la mejor adaptación que se había hecho entre el libro y la cinta, no lo negamos, fue aplaudido, pero desde ese momento se sabia que ya había cambiado la perspectiva, laslocaciones diferentes, las escenas alternativas, las presentaciones e incluso los personajes habían cambiado, y con ello vino la decadencia, a partir de ese punto se llego a la conclusión de que Harry Potter ya no sería lo mismo.


Mike Newell tuvo la tarea de dirigir “El cáliz de fuego” con la cual se llegó a pensar que podríamos amarrar los cabos sueltos que se habían dejado en las otras tres, pero que sorpresa sumamente desagradable cuando al momento de sentarse a la sala de cine, nos topamos con que era mucho peor que las anteriores, cabos sueltos sin respuesta, una completa falta de sensibilidad entre el público y los actores, se dejaron inconclusas escenas importantes dentro de la cinta, en pocas palabras se le salio de control a Newell, o como dijeron los críticos una perdida total de celuloide.

Por último llegamos al estreno de “La orden del Fénix” bajo la dirección de David Yates, pudimos observar aspectos que en la cinta anterior no se habían tomado en cuenta por ejemplo los tíos de Harry, por otro lado hay una interacción mucho mayor entre los demás personajes con el protagónico, dejando descentralizado el papel de Potter, pero definitivamente desprestigia que la continuidad entre cada cinta, y en especial en esta que se hace mucho mas evidente, sigue latente, que desgracia que de una idea muy bien planteada desde el principio, se pudiera llegar a tal grado que en lugar de crecer va para abajo.

Uno de los problemas más perennes de esta saga, ha sido el cambio de directores, y es que han pasado cuatro diferentes para el desarrollo de esta serie, o lo que es lo mismo, cada uno ha tenido un modo diferente de contar la historia, aspecto que se nota a leguas, y con lo cual no se puede dar crédito a la cinta, por más que se mencionen que no hay que cerrarse, si bien el éxito que tuvo “El señor de los anillos” fe ese, precisamente, Peter Jackson, su visión dentro de las tres cintas, su forma de contar la historia se fundo en las tres, y por ende la continuidad no falló, si acaso la adaptación, que en realidad no estuvo mal.

Falta por estrenar una cinta de la saga Potter, con la cual se dará el “Vivió feliz para siempre” o por lo menos eso es lo que dicen los actores, que artos de estar encasillado con sus personajes, prefieren evadir a la prensa para que no los envistan con las mismas preguntas de siempre. La dirección correrá a cargo de Yates, quien mencionó “Todavía no quiero graduarme de Hogwarts” no obstante, esperemos que en esta ocasión veamos una cinta que en verdad nos haga sentir magia como al principio, que lo comercial quede un poco de lado y se le de prioridad a lo que el público merece, habrá que ver que depara para nosotros los “tiempos difíciles” que se vienen encima de este emblemático personaje. ¿Podremos aguantar tanto como él pobre mago lo ha hecho? Solo la “magia del cine” lo decidirá.

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